
En esos días el sol salía un poco más tarde, iluminando los ojos brevemente, interrumpiendo cualquier movimiento. Las escenas se sucedían, aliándose con el frío. Entendemos que todo, incluso lo inapreciable, es necesario para que se produzca el futuro. El Valor está enterrado, la superficie es una insolencia magnética que no deja ver nada.
El paisaje descansa oscuro.
Solo al día siguiente distinguimos a lo lejos la montaña de la mujer muerta, se le ven perfectamente los pies.
Reportaje para Segovia Cultura Habitada en colaboración con Viernes. Podéis ver el reportaje completo aquí.
* Escriben sobre nosotras en Wandering Bears, una comunidad de creadores emergentes, centro de nuevos trabajos, ideas y proyectos.
